Sentir, sufrir, luchar, ganar: PODEMOS

Sentir, sufrir, luchar, ganar: PODEMOS


El domingo titulamos la previa “sentir, sufrir, luchar, ganar”. Y es que además de todo lo necesario para ser un equipo que llegue a cosas bonitas, también hay que tener ese puntito de…Y a partir del jueves hasta lo que resta de campaña hace falta ese poquito mas. Mañana todos los béticos viviremos algo que nos merecemos. Y nos merecemos por todo lo que te damos. Voy a empezar a hablarte en primera persona como me gusta. Pero es que te voy a hablarte a ti, Betis. Ya es hora que nos devuelvas un poquito de todo lo que te damos. Pero no dudes que si lo das todo y no es posible de llegar a tan ansiada final, todos te apoyaremos. Porque ese “MANQUEPIERDA” que muchos no entienden, no es conformismo, sino todo lo contrario. Es apoyarte cuando más lo necesites para que vuelvas más fuerte.

Volviendo a esas palabras del principio, esas que yo sé que los más jóvenes no distinguiréis. Son unas palabras que personalmente me traen unos recuerdos emocionantes.

Recordemos un 11 de junio de 2005. Una copa. La última final que jugó el Real Betis Balompié. Con un gran equipo y un gran entrenador. El que se sentaba en el banquillo, además era un gran motivador, aún me acuerdo de esas pulseritas. El que se acuerda no hace falta que lo recuerde. Pero para el que no os diré, que esto no fue cosa de una final.

Don Lorenzo Serra Ferrer, decidió concentrar al equipo en Isla Canela antes del derbi. Ese duelo sevillano llegaba un 7 de mayo de 2005. En la jornada 35. El balear se llevó a los suyos a tierras onubenses, y les puso las famosas pulseras verdes con las palabras SENTIR , LUCHAR , SUFRIR, PODEMOS. No le pudo salir mejor, ganó el derbi, con gol de don Ricardo Oliveira. Ganó la Copa del Rey en el Vicente Calderón y clasificó al equipo para la Liga de Campeones. Si un temporadón. Con un buen técnico, una buena plantilla y un poquito de…Sí, de bemoles. Y es que al fútbol, también hay que echarle bemoles. Dos bemoles. Que no por muchos bemoles que se le echen se va a ganar o ser mejor. Pero si eres bueno y se los echas, eres mucho mejor.

Volviendo a ese gran 2005. Pude tener la suerte de estar en el Vicente Calderón. Y por cierto fui una de las muchas manchas verdes en la zona del equipo rival. Y nada pasó. Con respeto por ambas partes y un gran Fair Play pude disfrutar de la victoria de mi equipo. Me encantaría poder volver a vivir algo así. Y no porque ganamos, que mucho mejor, porque también viví otra en la que perdimos. Sino por volver a emocionarme cada vez que puedo acompañarte. Volver a sentir en Milán, Salamanca, Madrid o Miranda, la emoción de poder ser un preso de tus trece barras.

“Quien no tenga fe no verá la tierra prometida”

Son palabras de la Biblia. No hace falta ninguna explicación, ¿verdad? Probablemente no haya palabras para poder inyectar un plus de motivación a la plantilla. Son profesionales. Y seguramente nadie tiene más ganas que ellos de acceder a esta final. Pues creo que el noventa por ciento de ustedes saben que no es así. Si señores, yo sé que el Betis cala, y sé que muchos de ustedes han sido pregnados por eso que nadie sabe explicar. Nadie que no lo siente. Cuando les falten fuerzas, quiero que piensen en cada uno de los que le alientan cada domingo en el Benito Villamarin. Cada uno de los que les acompañan en cualquier desplazamiento, sea a la acera de enfrente, o a miles de kilómetros. Con los que van a estar en las gradas de Mestalla, o con los muchos que van a viajar sin entrada. Con todos y cada uno de los béticos que vivimos fuera y dejamos el aliento por defender tus colores.

Me gustaría. Me encantaría poderles dedicar una palabras antes del decisivo encuentro de mañana. Quizás no sabría que decirles. Pero estoy seguro que si ustedes verían mis ojos, sabrían que tienen que disputar cada balón como si fuera el último. Ser más fuertes que el rival. Más inteligentes. Más rápidos. Todo. Quiero que lo den todo. Y aunque estoy seguro que si lo dan todo podremos estar en esa ansiada final. Si mueren luchando en esa batalla, no duden que nosotros estaremos ahí. Estuvimos, estamos y estaremos, porque somos la mejor afición del mundo. Ahora les toca a ustedes porque ya saben que la afición lo que quiere ES UN BETIS CAMPEON. ¿Por qué no repetir la hazaña del 2005?