Francis y Setien, dividen al Villamarin

Francis y Setien, dividen al Villamarin

Partido vibrante en el Villamarin el de pasado Domingo, en el que tras una muy mala primera parte se consiguió revertir la situación y empatar un partido quese perdía 0-2 en el minuto 18 ante un Athletic con diez. Se consiguió tambien romper la sequía goleadora del conjunto verdiblanco que solo había anotado un tanto en 5 encuentros, pero de nada de todo esto se ha estado hablando en la Sevilla verdiblanca en las últimas horas.

Y es que mediado el partido un sector de la grada heliponitana comenzó a silbar al canterano Francis, con el conseguiente perjuicio que significa esto para el propio chaval y para el equipo. Pero lo peor estaba por llegar cuando el míster verdiblanco Quique Setien con la idea de descargar presión al chaval cometió el error de encararse con ese sector de la grada, debido seguramente a la tensión del momento.

Cómo no podía ser de otra manera la rueda de prensa posterior al partido ese gesto fue lo más comentado y el cántabro a mi juicio volvió a perder un poco los papeles al criticar a una afición que siempre ha estado con su equipo en las duras y las maduras y que llena el estadio como muy pocas.

Quizás las dos partes lleven algo de razón y quizás los aficionados no castiguen a Francis si no al constante empecinamiento del míster por alienearle cuando no estaba pasando por su mejor momento y haber relegado a Barragán a la grada, quizás sin tampoco merecerlo.

El hecho es que la polémica está servida, porque ni a los aficionados les ha gustado las palabras de Setien, ni a este los pitos de ellos, aunque como todos sabemos una victora el jueves en Girona acompañada de otra en casa ante el Leganés seguramente hará que todo quede en el olvido y pase a convertirse  en una mera anécdota.

Una vez pasados unos días de este acontecimiento, es momento de unir fuerzas, perdonar los errores y que no se vuelvan a cometer en el futuro. Tenemos muchos motivos para estar ilusionados, e iniciar una guerra cuando se llevan 5 jornadas de Liga no parece lo mejor para el equipo. Volvamos a luchar por lo que tenemos en el pecho, y dejemos rencillas para mirar el escudo cuando fallen las fuerzas.