Carta a Setién

Carta a Setién

Querido Quique:

Hace tiempo que quería escribirte una carta, y espero que alguna vez la leas.

Quiero hablarte de él, sabes lo importante que es para mi. Sabes que sin él yo no sería el mismo. Sabes que he hecho y haré todo lo que sea por él. Sabes que por mucho que me falle yo siempre estaré. Sabes que es parte de mí. Sabes que siento algo por el que sólo puedo entenderlo yo, o como yo todos los que sentimos lo mismo por él.

Y como sé que lo sabes, no te pido que lo compartas conmigo, porque los sentimientos no se eligen. Pero lo que sí quiero es que me respetes, como yo lo hago, porque podré tener diferencias contigo, pero siempre tendrás mi respeto porque tú eres él que lo diriges y representas parte de él. Por eso Don Quique Setién siempre tendrá mi respeto y mi admiración.

Siempre lo tendrá porque está haciendo de él cosas muy buenas. Un estilo que lo caracteriza, que vuelva a Europa, triunfos que hacía mucho tiempo que no se producían, y poco a poco y entre todos se está haciendo de él más grande.

Pero también hay cosas que no compartimos y desde esta carta quiero que las sepas.

Lo reconocible que es con su estilo a veces lo hace predecible y le cuesta mucho cambiar el rumbo de los partidos, con sustituciones o simplemente con movimientos de piezas.

Precisamente el otro día en San Sebastián, me sorprendió bastante. Y mira que es difícil entenderte, aunque cada vez me estoy acercando más a pensar como piensas. Pero sí me sorprendiste, tal y como se puso el partido a partir del gol de Loren y de que la Real Sociedad empezara a embotellar al conjunto bético a base de colgar balones al área, no se me esperaba otra cosa, intentar matar el partido en una contra, aprovechando el control del partido. De ese control del que tanto presumes. La SOLUCIÓN FUE SACAR A Feddal, que la verdad lo hizo muy bien, pero se acabó jugando con demasiados defensas. Por lo menos a mi entender. Se logró la clasificación y estoy muy contento y orgulloso de todos, y como ya te he dicho hasta de tí. Aunque si Sandro en los minutos de añadido hubiese acertado con una ocasión francamente clara, estaríamos hablando de otra cosa. Pero ese detalle, esos detalles del fútbol de los que hablas, se decantó de nuestra parte. El fútbol es así. Todos tenemos la culpa cuando él no está a la altura, pero hay veces que hay que ser un poco más crítico consigo mismo, porque a veces hasta tú te equivocas. Tus visitas a la sala de prensa, suelen acabar con polémica y recuerda que estás en el mismo barco que yo. Con humildad y todos juntos llevemos a este barco hasta donde se merece.

Posdata:

He osado a tratarte de tú, porque creo que la admiración mútua que tenemos al Real Betis Balompié me lo permite. Quiero disculparme si algo no le ha sentado del todo bien. Es cierto que yo no tengo ni carnet para entrenar a infantiles y claro está usted es el profesional, yo sólo opino desde mi humilde ignorancia y para terminar y sólo si me lo permite le daré un consejo. Utilice de vez en cuando eso del mea culpa y no se olvide que lo más grande que tiene él, es su afición y su afición lo unico que quiere es un BETIS CAMPEÓN.