El idilio del Betis con el Vicente Calderón

El idilio del Betis con el Vicente Calderón

El Betis visita el campo donde ha sido campeón de la Copa del Rey en dos ocasiones

320
0
0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Filament.io Made with Flare More Info'> 0 Flares ×

No es nuestro estadio, ni lleva en las gradas los colores verdiblancos. Está a unos cientos de kilómetros de Sevilla, pero parte de nuestra historia se escribe en él. El Real Betis pisará, por última vez, ese campo que lo ha visto alzarse como campeón de la Copa de Rey en dos ocasiones, el Vicente Calderón.

El Atlético de Madrid se muda de casa, pero para nosotros el Vicente Calderón siempre será nuestro segundo hogar. Muchos de los nuestros derramaron lágrimas en sus asientos, pero fueron de alegría. Vieron como Iriondo en el 77 levantaba una Copa del Rey donde se lanzaron 19 penaltis para poder llevar el sello de las treces barras en ella. O más reciente, con Serra en el banquillo, ver como nuestro capitán Cañas levantaba el mismo trofeo en 2005 gracias a un gol de Dani cuando la prórroga agonizaba. Dos momentos claves en nuestra existencia, un sitio común.

A todos los béticos nos inunda la nostalgia y la emoción al recordar esto. Todos tenemos alguien cercano (amigo, familiar, vecino…) que vivió aquellas mágicas noches en primera persona, y que cuando cuenta sus experiencias, sus ojos se inundan de una ilusión que llena la boca. Unas anécdotas que contagian al que está al lado, a otro bético que no tuvo la fortuna de ir u otro que simplemente recuerda aquel momento de otra forma, como servidor. Yo estaba en la peña de mi pueblo, con 14 años, y  recuerdo que cuando metió Dani sólo veía manos alzadas y abrazos. Después salimos a celebrarlo con banderas y bufandas, coronando unas de las fuentes del pueblo con los colores del Betis. Y ese es mi recuerdo de aquella noche. Y se produjo en el Calderón. Un Calderón, que como sus calles, se tiñieron de verdiblanco, convirtiendo Madrid en el Benito Villamarín.

Es inevitable que todos esos recuerdos salten cuando vemos nuestro equipo pisar ese césped. Nuestra memoria nos retrotrae a esos momentos, donde vimos un Betis grande, alejado de lo que es ahora. Todo coincidiremos que esas noches fueron de las mejores de nuestra vida. Fuimos grandes en ese estadio, saboreamos las mieles de la gloria y disfrutamos como pequeños con zapatos nuevos.

Sin duda un campo especial, y siempre lo será. Mañana será el último partido que el Betis dispute en él. Como siempre su afición lo respaldará, lo acompañara, como lo hicimos que aquellas noches de ensueño. Que mejor que estar a la altura de la afición, a la altura de ese templo que nos vio campeón, que dejar nuestra seña en el partido de mañana. Por nosotros, por el Betis, por el Vicente Calderón, ojalá el Betis se despida de ese campo ganando, tal y como él nos recuerda.

Volverán tiempos de grandeza.  

some_text