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Las chicas del Betis consiguieron ese ansiado ascenso que se le resistió el año pasado  y por delante tenían una temporada ilusionante. El conjunto dirigido por María Pry debutaba en la competición, por lo que esta temporada era un año de aprendizaje y para ganar experiencia con equipos punteros y referentes del fútbol femenino. El camino ha acabado con una meritoria 11º posición con 34 puntos (10V, 4E y 16), y con el objetivo cumplido, que es asegurar su lugar un año más en la Liga Iberdrola.

Nuestras féminas empezaron la temporada en casa, en un partido vibrante con el Sporting de Huelva (3-4), que al final no pudo ganar. Sumó un punto en los primeros cuatro partidos, donde las béticas pecaron un poco de inexperiencia y de novatas a la hora de cerrar algunos partidos. La primera victoria llegó a domicilio en la jornada 5 contra el Oiartzun por 2-3. Practicando un fútbol atractivo y alegre, también nuestras chicas han mostrado mucha garra y lucha, lo que le ha permitido empatar contra el Valencia o Barcelona, o ponerle las cosas muy difíciles al Atlético de Madrid, que acabaría proclamándose campeón del torneo. Para ver la primera victoria en casa hubo que esperar a diciembre, triunfo que se cosechó por 2-1 contra el Espanyol. La segunda vuelta, aunque comenzó bien, hubo un pequeño bajón de 5 derrotas consecutivas, pero nuestras chicas se levantaron y cambiaron esa dinámica, anotando tres victorias consecutivas (contra Real Sociedad, Rayo y Zaragoza), y certificando con esta racha  la permanencia de forma matemática. La temporada concluyó con una victoria en casa frente al Albacete por 3-1, poniendo un broche de oro a su primera temporada en primera división, y en un partido que supuso la despedida de María Suarez como jugadora bética.

Atrás queda ya una temporada llena de trabajo  y de aprendizaje, y se empieza a mirar al futuro, sentando las bases para seguir dando guerra  la próxima temporada. Paula Moreno, Bea Parra e Irene Guerrero, tres de los pilares del equipo, han renovado su vinculación con el equipo. A todos estos movimientos, también hay que añadirle el fichaje de Maddi Torre, defensa procedente del Santa Teresa.

En un año donde el primer equipo ha hecho una temporada nefasta,  el futbol sala no ha cumplido las expectativas y el fracaso del baloncesto, la permanencia de las féminas es una de las notas alegres en este curso. Desde aquí le queremos dar nuestra enhorabuena y felicitarle por el gran trabajo realizado durante toda la temporada.